
A veces pierdo el talento para ser yo.
Porque me disperso, avanzo, concentro, corrigo y desordeno involuntariamente.
Hay que acostumbrarse a no poder acostumbrarse, hay que retorcerse las manos para no dejar de sentirlas (y saber que no son siempre las mismas).
Hay que respirar hondo, juntar aire.
Y luego reírse porque para eso no se pierde el talento.
Porque me disperso, avanzo, concentro, corrigo y desordeno involuntariamente.
Hay que acostumbrarse a no poder acostumbrarse, hay que retorcerse las manos para no dejar de sentirlas (y saber que no son siempre las mismas).
Hay que respirar hondo, juntar aire.
Y luego reírse porque para eso no se pierde el talento.